nunca más callejeros.
Por: jose luis
me siento muy orgulloso de la historia que contaré. el protagonista no es ni mi perro ni yo, los principales inspiradores al escribir este relato son mis padres junto a unos perros callejeros. mis padres son dueños de una carnicería la cual siempre está sondeada por uno que perro hambriento que busca algún hueso loco. resulta que mis padres adoptaron a los cuatro perros callejeros que visitaban todos los días el local. lamentablemente uno de los perros hace poco murió atropellado por un auto, los demás perros pasan la mayor parte del tiempo en el patio de la casa tranquilos y sin los problemas que los aquejaban tanto hace unas semanas y que hacían de la vida de estos una vida de perro miserable, ahora mis padres diariamente los alimentan, los abrigan les dan cariño y por supuesto también los llevan al veterinario el cual está al tanto de todo esto y generosamente nos presta la ayuda necesaria rebajando sus costos e incluso a veces totalmente gratis, los nombres de estos perros son (chocolate, patas cortas y el negro), incluso las mismos clientes de la carnicería a veces les dan cariño y comida a estos perros cuando los ven. nosotros como familia ya tenemos tres perros aparte en nuestra casa, con esto de adoptar a los tres caninos callejeros se ha vuelto una carga bastante pesada en todo sentido, pero así también muy enriquecedora y gratificante. me siento muy orgulloso de mis padres ya que a mi hermano y a mi nos han dado siempre una lección de vida para con los animales, espero que todos los padres hagan lo mismo con sus hijos para poder lograr una tenencia de masco responsable y acabar de una vez por todas con el mal vivir de los animales callejeros.